Disfagia

La disfagia es un término médico que se refiere a la dificultad para tragar alimentos de manera adecuada. Puede manifestarse como la sensación de que la comida se queda atascada en la garganta o que no desciende correctamente hacia el estómago.

Este problema puede afectar tanto la fase inicial de la deglución, al intentar iniciar el proceso de tragar, como la sensación de que los alimentos quedan retenidos en el esófago.

Isabel Jorquera
Isabel Jorquera

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Tipos de disfagia

Se conocen 3 diferentes tipos de disfagia, que es básicamente la dificultad para tragar alimentos o líquidos. Aquí te cuento un poco más sobre ellos:

1. Disfagia orofaríngea: Este tipo de disfagia ocurre en la boca y la garganta. Puede causar problemas al tragar sólidos, líquidos o ambos. Los pacientes pueden sentir que los alimentos se quedan atascados en la garganta o tener dificultades para tragar en general.

2. Disfagia esofágica: En este caso, la dificultad para tragar se localiza en el esófago. Puede ser causada por obstrucciones mecánicas en el tubo digestivo, lo que provoca problemas para tragar alimentos sólidos específicamente.

3. Disfagia neuromuscular: Este tipo de disfagia está relacionada con problemas en los músculos y nervios que controlan la deglución. Puede provocar aspiración traqueal, lo que significa que los alimentos o líquidos entran en la tráquea en lugar de ir al estómago.

Causas

La disfagia, o dificultad para tragar, puede ser causada por diversas condiciones y factores. Entre las causas más comunes se encuentran:

1. Enfermedades neurológicas: Problemas como el accidente cerebrovascular, la enfermedad de Parkinson o la esclerosis múltiple pueden afectar los nervios y músculos involucrados en la deglución, causando disfagia.

2. Envejecimiento: A medida que envejecemos, el riesgo de tener dificultades para tragar aumenta. El desgaste natural del esófago y la posibilidad de padecer afecciones como el Parkinson contribuyen a este factor de riesgo.

3. Condiciones médicas: Algunas enfermedades como el cáncer y ciertos tratamientos oncológicos, como la radioterapia, pueden provocar disfagia debido a la afectación de la estructura y función de la deglución.

4. Lesiones: Lesiones en la cabeza, cuello o esófago pueden causar dificultades para tragar, ya que afectan directamente la anatomía y función de estos órganos.

5. Medicamentos: Algunos fármacos pueden provocar efectos secundarios que influyen en la deglución, como la sequedad bucal o debilidad muscular.

6. Reflujo gastroesofágico: El reflujo ácido frecuente puede irritar el esófago y causar inflamación, lo que dificulta el paso de los alimentos.

Síntomas

Algunos de los síntomas que pueden indicar la presencia de disfagia incluyen:

1. Dolor al tragar: sentir molestias al tragar alimentos o líquidos.
2. Incapacidad para tragar: tener dificultad para llevar los alimentos de la boca al estómago.
3. Sensación de obstrucción: sentir que la comida se queda atascada en la garganta, el pecho o detrás del esternón.
4. Babeo: tener exceso de saliva al tragar.
5. Ronquera: experimentar cambios en la voz al tragar.
6. Reflujo de comida: regurgitar alimentos después de tragar.
7. Acidez estomacal: sentir una sensación de ardor en el pecho.
8. Pérdida de peso: adelgazamiento sin causa aparente.
9. Tos o arcadas: toser o tener arcadas al intentar tragar.

Diagnóstico

Para diagnosticar la disfagia, es importante que tu médico realice una evaluación exhaustiva de tu caso que incluye diferentes aspectos:

1. Anamnesis: Durante la entrevista, es crucial preguntar sobre la evolución de los síntomas, qué tipo de alimentos causan dificultades al tragar y si hay síntomas como tos o sensación de asfixia al comer.

2. Evaluación física: Deberá observar la marcha, equilibrio y la piel en busca de posibles signos de desnutrición. También se evalúan los músculos, la presencia de bocio u otras masas en el cuello.

3. Signos de alarma: Es importante prestar especial atención a síntomas como la incapacidad de tragar cualquier cosa, pérdida de peso inexplicada, debilidad neurológica reciente o neumonía aspirativa recurrente.

4. Interpretación de los hallazgos: La disfagia junto con un evento neurológico agudo puede tener una causa diferente a la disfagia en un paciente con un trastorno neurológico estable.

Tratamientos

Existen diferentes tratamientos para ayudar a las personas con disfagia a mejorar su calidad de vida. Aquí te presento algunos de los enfoques más comunes:

1. Evaluación adecuada: Es crucial realizar una evaluación exhaustiva de la disfagia para identificar la causa subyacente y determinar el mejor plan de tratamiento.

2. Terapia del habla: Los logopedas pueden ayudar a los pacientes con disfagia a mejorar su capacidad para tragar a través de ejercicios específicos que fortalecen los músculos de la deglución.

3. Modificación de la consistencia de los alimentos: A veces, cambiar la consistencia de los alimentos, como triturarlos o espesar los líquidos, puede facilitar la deglución para las personas con disfagia.

4. Reentrenamiento de los músculos de la deglución: Mediante ejercicios diseñados para mejorar la coordinación y fuerza de los músculos involucrados en la deglución, se puede mejorar la capacidad para tragar de manera segura.

5. Gastrostomía: En casos graves de disfagia con aspiración recurrente, puede ser necesario colocar un tubo de gastrostomía para garantizar una nutrición adecuada.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo desaparece la disfagia?

La recuperación de la disfagia depende de la causa subyacente y del tratamiento adecuado. En algunos casos, la disfagia puede desaparecer con el tiempo a medida que se abordan las causas subyacentes, como la inflamación o las lesiones en el esófago.

Sin embargo, en casos más graves, como la disfagia crónica relacionada con enfermedades neurológicas o trastornos estructurales, la mejora puede ser más lenta o incluso limitada.

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