Digestión
Digestión La digestión es el proceso mediante el cual nuestro cuerpo descompone los alimentos que consumimos para extraer los nutrientes necesarios
Contenido revisado por el equipo de dietistas-nutricionistas colegiados de Nutricionista.io
Digestión
La digestión es el proceso mediante el cual nuestro cuerpo descompone los alimentos que consumimos para extraer los nutrientes necesarios y funciona por fases.
¿Quieres un plan a tu medida? Crea tu cuenta gratis en el Área Pacientes y empieza hoy. Empezar gratis →
Fases de la digestión en humanos
Fase cefálica
En esta fase, la preparación del cuerpo para la digestión se desencadena por estímulos visuales, gustativos y olfativos que envían señales a la corteza cerebral y al sistema nervioso. La liberación de acetilcolina y gastrina juega un papel crucial en la estimulación de las células digestivas.
Fase gástrica
Durante la fase gástrica, los alimentos ingeridos se mezclan con los jugos gástricos, que contienen ácido clorhídrico y enzimas digestivas como la pepsina. Esta mezcla ácida ayuda a descomponer las proteínas en el alimento en fragmentos más pequeños que son más fáciles de absorber.
Fase intestinal
Se conoce como fase intestinal porque se desarrolla en el intestino delgado, en este punto los nutrientes ya descompuestos en partes más simples durante las fases anteriores, como los monosacáridos, ácidos grasos y aminoácidos, son absorbidos por las vellosidades intestinales y transportados a través de la corriente sanguínea para su utilización por el organismo.
Cavidad oral
En la cavidad oral empieza todo el proceso de digestión, con la masticación de los alimentos pero, no solo se trata de triturar los alimentos sino empezar a descomponer los carbohidratos con las enzimas que contiene la saliva.
Además, la boca no solo se encarga de la digestión física y química de los alimentos, sino que también es un órgano crucial para el sentido del gusto. Las papilas gustativas en la lengua nos permiten percibir los sabores dulces, salados, ácidos y amargos, lo que influye en nuestra preferencia por ciertos alimentos.
Esófago
El esófago es un tubo muscular delgado que se encuentra en la parte superior del sistema digestivo. Su función principal es transportar los alimentos desde la boca hasta el estómago a través de un proceso llamado peristalsis, que es básicamente una serie de contracciones musculares coordinadas.
Cuando tragamos alimentos, la lengua los empuja hacia la garganta y la epiglotis se cierra para evitar que la comida entre en la tráquea. Una vez en el esófago, los músculos de esta zona se contraen y relajan para llevar los alimentos hasta el estómago.
El esfínter esofágico inferior es un anillo muscular que se encuentra al final del esófago y se relaja para permitir que los alimentos pasen hacia el estómago. Posteriormente, los músculos del estómago se encargan de mezclar los alimentos para iniciar el proceso de digestión.
Estómago
Después de masticar y tragar los alimentos, el estómago es como una bolsa donde comienza la descomposición de los alimentos en nutrientes. Llegados a este punto, los jugos gástricos ácidos y las enzimas trabajan juntos para descomponer los alimentos en partes más pequeñas.
Intestino delgado
En el intestino delgado tiene lugar la peristalsis, un proceso increíble en el que los músculos del intestino delgado trabajan en equipo para mezclar los alimentos con los jugos digestivos y empujar todo hacia adelante.
Las vellosidades y microvellosidades en la pared intestinal son como pequeños tentáculos que absorben los nutrientes esenciales y los envían a la corriente sanguínea para que lleguen a donde se necesitan.
Intestino grueso
El intestino grueso consta de tres partes: el ciego, el colon y el recto. El colon, a su vez, se divide en cuatro secciones: ascendente, transverso, descendente y sigmoide. Cada una de estas partes cumple una función específica en la absorción de agua y en el almacenamiento de las heces antes de ser defecadas.
Además de absorber agua, el intestino grueso también juega un papel importante en la fermentación de la fibra dietaria que no puede ser digerida en el intestino delgado. Esta fermentación produce ácidos grasos de cadena corta que son beneficiosos para la salud intestinal.
Hidrólisis digestiva
La hidrólisis digestiva, consiste en la descomposición de moléculas grandes en moléculas más pequeñas gracias al agua y a las enzimas digestivas presentes en nuestro sistema gastrointestinal.
El PH en la digestión
En el tracto digestivo, el pH varía en diferentes partes, desde un pH ligeramente ácido en la boca hasta un pH muy ácido en el estómago. Este pH influencia directamente la actividad de las enzimas digestivas, que son sensibles a los cambios en el ambiente ácido o alcalino.
En la boca, la saliva controla el pH y contiene amilasa salival, una enzima que comienza a descomponer los carbohidratos. Sin embargo, en el estómago, el ambiente ácido inhibe la digestión de los carbohidratos y se enfoca en descomponer las proteínas.
Cuando los alimentos pasan al intestino delgado, el pH cambia de ácido a alcalino, gracias a la secreción de bicarbonato por el páncreas y al mucus en el revestimiento intestinal. Aquí es donde las enzimas completan la descomposición de los carbohidratos para que puedan ser absorbidos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo se tarda en hacer la digestión?
El tiempo en el que se hace la digestión puede variar de persona a persona pero, por lo general, después de comer, los alimentos pasan aproximadamente de seis a ocho horas en el estómago y el intestino delgado.
Luego, se trasladan al intestino grueso, donde se lleva a cabo una mayor digestión y absorción de agua. Este tramo final del proceso puede llevar alrededor de 36 horas. En total, desde que ingieres los alimentos hasta que los eliminas en forma de heces, puede tardar entre dos y cinco días, dependiendo de cada individuo.
¿Cuánto tiempo hay que esperar para dormir después de comer?
Según el Dr. Michael F. Picco, no hay un tiempo específico que debas esperar antes de acostarte después de comer. Sin embargo, es aconsejable no acostarte inmediatamente después de una comida abundante, ya que podría provocar reflujo ácido y dificultar la digestión.
¿Qué pasa cuando una persona no digiere la comida?
Cuando una persona no digiere la comida, puede ser un indicio de un trastorno conocido como gastroparesia. En este problema, los músculos del estómago no funcionan correctamente, lo que provoca que los alimentos se queden atrapados y no se digieran adecuadamente.
Esto puede causar síntomas como sensación de llenura, vómitos frecuentes y problemas de absorción de nutrientes.
¿Quieres un plan a tu medida? Crea tu cuenta gratis en el Área Pacientes y empieza hoy. Empezar gratis →
Etiquetas
Preguntas frecuentes
¿Qué es la digestión y cómo funciona?
La digestión es el proceso mediante el cual el cuerpo descompone los alimentos que consumimos para extraer los nutrientes necesarios. Funciona por fases e implica órganos como la boca, el esófago, el estómago y los intestinos delgado y grueso.
¿Cuáles son las fases de la digestión?
El artículo describe tres fases: la fase cefálica, en la que estímulos visuales, gustativos y olfativos preparan el cuerpo; la fase gástrica, donde los alimentos se mezclan con los jugos gástricos; y la fase intestinal, en la que los nutrientes ya descompuestos se absorben en el intestino delgado.
¿Cuánto tiempo se tarda en hacer la digestión?
Varía según cada persona, pero por lo general los alimentos pasan de seis a ocho horas en el estómago y el intestino delgado. Después llegan al intestino grueso, donde el proceso puede durar unas 36 horas. En total, desde que se ingiere hasta que se elimina, puede tardar entre dos y cinco días.
¿Cuánto hay que esperar para dormir después de comer?
Según el artículo, no hay un tiempo específico, pero es aconsejable no acostarse inmediatamente después de una comida abundante, ya que podría provocar reflujo ácido y dificultar la digestión.
¿Qué pasa cuando una persona no digiere la comida?
Puede ser un indicio de un trastorno llamado gastroparesia, en el que los músculos del estómago no funcionan correctamente y los alimentos se quedan atrapados sin digerirse bien. Esto puede causar sensación de llenura, vómitos frecuentes y problemas de absorción de nutrientes, por lo que conviene consultarlo con un profesional.