Dieta Basal Hospitalaria

Es posible que hayas oído hablar más de una vez sobre la dieta basal pero, ¿Qué es y para quiénes está pensada? Te lo cuento, sigue leyendo.

Índice de contenidos

¿Qué es la dieta basal?

La dieta basal es básicamente el plan alimenticio que se sigue en los hospitales para los pacientes que están ingresados. Esta dieta está adaptada a las necesidades específicas de cada paciente en el momento de su hospitalización.

La dieta basal se basa en alimentos saludables y equilibrados. Nada de alimentos ultraprocesados o grasas saturadas. Aquí se potencian los alimentos vegetales: frutas, verduras, hortalizas, cereales integrales y legumbres. Pero no se preocupen, también se puede incluir carne, pescado, huevo y lácteos si al paciente le apetece.

El objetivo de esta dieta es reducir el tiempo de hospitalización de los pacientes.

Tipos de dietas hospitalarias

Existen diferentes tipos de dietas basales hospitalarias, algunas de ellas son:

  • 1. Dieta basal: Empezamos con la más común y sencilla. Esta es la dieta para aquellos pacientes que no necesitan ninguna modificación y pueden comer de todo.
  • 2. Dieta líquida: Ahora vamos con una dieta más suave y líquida. Esta dieta se utiliza cuando el paciente tiene dificultad para tragar o necesita una alimentación más suave debido a su condición médica. Aquí entran las sopas, los caldos, los zumos y los batidos.
  • 3. Dieta blanda: Esta dieta es ideal para aquellos pacientes con problemas digestivos o enfermedades gastrointestinales. Se basa en alimentos que son fáciles de digerir y no irritan el sistema digestivo. Alimentos como el arroz blanco, el pollo hervido, las patatas cocidas y las verduras al vapor son bienvenidos en esta dieta.
  • 4. Dieta hiposódica: Pasamos ahora a una dieta baja en sodio. Esta dieta se prescribe a pacientes con problemas de hipertensión o retención de líquidos. Aquí se limita la ingesta de sal y alimentos procesados ricos en sodio.
  • 5. Dieta hipocalórica: Si lo que buscamos es perder peso, esta es la dieta indicada. Se reduce la ingesta calórica para favorecer la pérdida de peso gradual. Aquí se priorizan los alimentos bajos en grasa y se limita el consumo de alimentos ricos en azúcares y harinas refinadas.

¿Para quién está indicada la dieta basal?

Este tipo de dietas están diseñadas para cubrir las necesidades nutricionales de pacientes que han sido hospitalizados. No son planes para bajar o subir de peso por tu cuenta, aunque no quiere decir que no las puedas llevar a cabo.

Alimentos incluidos en la dieta basal

  • Base de alimentos vegetales: frutas, verduras, hortalizas, cereales integrales, legumbres.
  • Carne, pescado, huevo y lácteos según las preferencias del paciente.
  • Proporción de nutrientes adaptada a las necesidades del paciente.

Alimentos no permitidos en la dieta basal

  • Bollería y galletas, cereales ultraprocesados, cacao saludable.
  • Zumos y batidos.
  • Refrescos por su alto contenido en azúcar.

Bebidas permitidas en la dieta basal

La dieta basal se busca priorizar los alimentos vegetales, como frutas, verduras, hortalizas, cereales integrales y legumbres. Pero, ¿qué hay de las bebidas? Aquí te lo cuento:

  • 1. Agua: El agua siempre es la mejor opción para mantenernos hidratados. Puedes beberla sola o con un poco de gas, siempre y cuando no haya contraindicaciones médicas.
  • 2. Infusiones: Las infusiones son una excelente alternativa para añadir sabor a tu dieta basal. Puedes elegir entre una amplia variedad de opciones, como manzanilla, menta, té verde o rooibos. Recuerda evitar añadir azúcar o edulcorantes.
  • 3. Caldos: Los caldos caseros, preparados con verduras frescas y sin sal, son una opción reconfortante y nutritiva. Puedes incluirlos en tu dieta basal para variar un poco el sabor y disfrutar de sus beneficios.
  • 4. Batidos naturales: Aunque mencioné anteriormente que los batidos no están aconsejados en la dieta basal debido a su contenido de azúcar, podemos hacer una excepción si los preparamos de forma casera y sin añadir azúcares. Puedes hacer batidos de frutas con agua o leche vegetal, como plátano con fresas o mango con piña.

Menú de ejemplo siguiendo la dieta basal

ComidaAlimentos
DesayunoCafé descafeinado con leche desnatada. Pan integral con aceite de oliva.
AlmuerzoEnsalada mixta con lechuga, tomate, zanahoria y atún al natural. Filete de pollo a la plancha. Manzana de postre.
MeriendaYogur natural desnatado. Un puñado de nueces.
CenaPescado blanco al horno. Espinacas salteadas con ajo y aceite de oliva. Yogur desnatado con frutas.

Beneficios de la dieta basal hospitalaria

1. Nutrición adaptada a tus necesidades

La dieta basal hospitalaria está diseñada específicamente para cada paciente, teniendo en cuenta sus necesidades nutricionales individuales. Esto significa que recibirás todos los nutrientes esenciales que tu cuerpo requiere para funcionar de manera óptima. ¡Nada de déficits nutricionales por aquí!

2. Alimentos saludables y equilibrados

En la dieta basal, se priorizan los alimentos vegetales como frutas, verduras, hortalizas, cereales integrales y legumbres. Estos alimentos son ricos en vitaminas, minerales y fibra, lo que contribuye a mantener nuestro sistema digestivo en buen estado y fortalecer nuestro sistema inmunológico.

3. Control del peso corporal

Aunque la dieta basal no está diseñada específicamente para bajar o subir de peso, su enfoque en alimentos saludables y equilibrados puede ayudarte a mantener un peso corporal adecuado. Además, al evitar alimentos ultraprocesados y grasas saturadas, estarás promoviendo una alimentación saludable a largo plazo.

4. Reducción del tiempo de hospitalización

El objetivo principal de la dieta basal es acelerar la recuperación de los pacientes y reducir su tiempo de hospitalización. Al proporcionar una nutrición adecuada y adaptada a cada individuo, los procesos de cicatrización y regeneración se optimizan, permitiendo una recuperación más rápida y eficiente. ¡Nada mejor que salir del hospital lo antes posible!

5. Inclusión de alimentos variados

Aunque la base de la dieta basal se encuentra en los alimentos vegetales, también se permite la inclusión de carne, pescado, huevo y lácteos según las preferencias del paciente. Esto garantiza una mayor variedad de sabores y opciones, evitando la monotonía y favoreciendo la adherencia a la dieta. 

Consejos para seguir una dieta basal de manera saludable

  1. Personaliza tu dieta: Consulta con tu médico o nutricionista para que te indique los alimentos y las cantidades adecuadas para ti.
  2. Prioriza los alimentos saludables: La base de una dieta basal son los alimentos vegetales. Asegúrate de incluir frutas, verduras, hortalizas, cereales integrales y legumbres en tu alimentación diaria. Estos alimentos te aportarán vitaminas, minerales y fibra para fortalecer tu sistema inmunológico y acelerar tu recuperación.
  3. No olvides las proteínas: Las proteínas son esenciales para la reparación y regeneración de tejidos. Así que no te olvides de incluir en tu dieta alimentos como carne, pescado, huevo y lácteos si los toleras. Estos te proporcionarán los aminoácidos necesarios para una buena recuperación.
  4. Controla el consumo de grasas y azúcares: Aunque las grasas y los azúcares son necesarios en nuestra alimentación, es importante consumirlos con moderación. Evita los alimentos procesados y opta por fuentes de grasas saludables como el aceite de oliva, el aguacate y los frutos secos. En cuanto a los azúcares, limítalos a las frutas y evita los refrescos y dulces.
  5. Mantente hidratado: La hidratación es clave para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Bebe suficiente agua a lo largo del día para mantener tu cuerpo en óptimas condiciones. Además, puedes complementarla con infusiones o caldos bajos en sodio para variar tu bebida.
  6. No te saltes comidas: Es importante seguir un horario regular de comidas para asegurar un aporte constante de nutrientes. No te saltes ninguna comida y procura que sean equilibradas y variadas. Así ayudarás a tu cuerpo a recuperarse de manera más eficiente.
  7. Evita el consumo de alcohol y alimentos procesados: Durante tu estancia hospitalaria, es mejor evitar el consumo de alcohol y alimentos procesados. Estos pueden afectar negativamente tu recuperación y prolongar tu tiempo de hospitalización.
  8. Escucha a tu cuerpo: Cada persona es única y tiene diferentes necesidades. Presta atención a las señales de tu cuerpo y adapta tu dieta según lo que te haga sentir mejor. No te olvides de consultar con los profesionales de la salud si tienes alguna duda o inquietud.