Dieta alcalina

¿Has escuchado hablar de la dieta alcalina? Seguro que sí, porque últimamente está en boca de todos. Pero, ¿sabes realmente en qué consiste y qué beneficios puede tener para tu salud? Sigue leyendo, te lo cuento.

Índice de contenidos

¿Qué es la dieta alcalina?

La dieta alcalina se basa en la idea de que ciertos alimentos pueden afectar el pH de nuestros fluidos corporales, como la orina y la sangre. Se cree que seguir esta dieta puede ayudarnos a prevenir y tratar enfermedades, además de mejorar nuestra salud en general.
La teoría detrás de esta dieta es que al consumir alimentos alcalinos, nuestro cuerpo se vuelve más alcalino, lo cual se supone que es beneficioso para nuestra salud. Sin embargo, es importante mencionar que no hay evidencia científica que respalde estas afirmaciones.

Alimentos permitidos

Los alimentos que casan con la dieta alcalina son:
  • Verduras de hoja verde: Espinacas, acelgas y lechugas son verduras son ricas en nutrientes y tienen un efecto alcalinizante en nuestro cuerpo.
  • Allium: El allium incluye alimentos como el ajo, la cebolla y el puerro. Además de darle sabor a tus comidas, también tienen propiedades alcalinizantes.
  • Verduras crucíferas: Brócoli, coliflor, coles de Bruselas son algunos ejemplos de verduras crucíferas que te ayudarán a mantener el pH equilibrado.

Alimentos prohibidos en esta dieta

A continuación te muestro un listado de algunos alimentos que están prohibidos en la dieta alcalina:
  • Carnes rojas y procesadas: La carne roja y las carnes procesadas, como el tocino y las salchichas, suelen ser altas en grasas saturadas y pueden aumentar la acidez en nuestro cuerpo. Por eso, se sugiere reducir su consumo o eliminarlas por completo.
  • Lácteos: Los productos lácteos, como la leche, el queso y el yogur, también se consideran ácidos. Además, algunos estudios sugieren que la leche puede aumentar la producción de ácido en el estómago.
  • Productos refinados: Los alimentos procesados y refinados, como el azúcar blanco y la harina blanca, suelen ser ácidos y carecen de nutrientes esenciales.
  • Bebidas alcohólicas y con cafeína: El alcohol y la cafeína pueden aumentar la acidez en nuestro cuerpo y afectar la absorción de nutrientes. Es mejor optar por agua, infusiones de hierbas o té verde.
  • Alimentos ricos en grasas saturadas: Las grasas saturadas, presentes en alimentos como la mantequilla, el aceite de coco y las carnes grasas, también se consideran ácidas.

Evidencias científicas sobre la dieta alcalina

Algunos defensores sugieren que, dado que la sangre tiene un pH ligeramente alcalino, deberíamos seguir una dieta que también sea alcalina. La idea es que las dietas ricas en alimentos ácidos pueden convertirnos en un terreno fértil para las enfermedades. La realidad es que este cuento de cambiar la acidez de la sangre con la dieta va en contra de lo que sabemos sobre la química del cuerpo. El Instituto Estadounidense para la Investigación del Cáncer incluso lo ha llamado un «mito». Resulta que una dieta selectivamente alcalina no ha demostrado cambiar los niveles de pH de la sangre como prometen sus defensores.
Ahora, algunos aseguran que la dieta alcalina es la clave para combatir el cáncer, ya que supuestamente el cáncer crece en un ambiente ácido. Pero, ignoran el hecho de que es el cáncer el que crea la acidez, no al revés. Cambiar el entorno ácido en el cuerpo sería como buscar una aguja en un pajar, según los detractores.
¿Y qué hay de esos beneficios mágicos como más «energía» o la cura de enfermedades cardiovasculares? Pues resulta que es puro cuento chino. No hay evidencia científica que respalde estas afirmaciones.
Incluso hay quienes promueven la dieta alcalina como una solución para perder peso. Pero cuidado, no todo es tan bonito como suena. La teoría detrás de esta dieta y sus complicados regímenes de ayuno y suplementos alimenticios la hacen más riesgosa que beneficiosa, según la Academia de Nutrición y Dietética estadounidense.
Y para rematar, la idea de que el ácido causa artritis reumatoidea y osteoartritis, y que una dieta alcalina puede curar estas enfermedades, sin evidencia que lo respalde.
Algunos incluso sugieren medir la acidez urinaria para evaluar el riesgo de enfermedades. Pero, spoiler alert, no hay correlación entre el pH urinario y la acidez real del cuerpo.

Riesgos de la dieta alcalina

Los nutricionistas y otros profesionales de la salud no recomiendan la dieta alcalina, y hay una buena razón para ello. La falta de estudios humanos que respalden los supuestos beneficios de esta dieta es una señal de alerta. No podemos simplemente confiar en una teoría pseudocientífica sin pruebas concretas.
Otro riesgo de la dieta alcalina es que puede llevar a deficiencias nutricionales. Al evitar ciertos alimentos, es posible que no estemos obteniendo suficiente proteína, hierro, calcio y otras vitaminas y minerales esenciales para nuestro cuerpo.

Ejemplo de menú de dieta alcalina

DesayunoAlmuerzoCena
Smoothie verde: mezcla espinacas, pepino, apio, manzana verde y jugo de limón en una licuadora. Acompáñalo con una tostada de pan integral con aguacate.Ensalada de quinoa: combina quinoa cocida, espinacas, tomate cherry, aguacate y aderezo de limón y aceite de oliva.Filete de salmón a la parrilla: sazona un filete de salmón con hierbas y especias al gusto y cocínalo a la parrilla. Acompáñalo con una ensalada de vegetales mixtos.
Frutas frescas: elige tus frutas favoritas, como fresas, piña y kiwi, y disfrútalas en su estado natural.Sopa de verduras: prepara una deliciosa sopa con caldo de verduras, zanahorias, brócoli, col rizada y cebolla.Tortitas de quinoa: mezcla quinoa cocida, huevo, espinacas y condimentos. Forma tortitas y cocínalas en una sartén antiadherente.
Frutos secos: elige una variedad de nueces y almendras para disfrutar como snack durante el día.Ensalada de garbanzos: combina garbanzos, pepino, tomate, cebolla roja y aceitunas negras. Aliña con limón y aceite de oliva.Vegetales al vapor: cocina al vapor una variedad de vegetales, como brócoli, zanahorias y coliflor. Acompáñalos con una salsa de yogur y hierbas.
 

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los 10 alimentos más alcalinos?

  • 1. Verduras de hoja verde: Espinacas, acelgas, kale… Estas verduras están llenas de nutrientes y son excelentes para tu salud general.
  • 2. Allium: sí, estamos hablando de ajo y cebolla. Estos alimentos no solo añaden sabor a tus platos, sino que también son alcalinos y tienen propiedades antimicrobianas.
  • 3. Verduras crucíferas: el brócoli, la coliflor y el repollo son excelentes opciones para mantener un pH alcalino. Además, son ricas en fibra y antioxidantes.
  • 4. Limones: aunque parezca extraño, los limones son ácidos en sabor, pero alcalinos en el cuerpo. Son una excelente fuente de vitamina C y pueden ayudar a desintoxicar el organismo.
  • 5. Pepinos: Los pepinos son bajos en calorías y ricos en agua, lo que los convierte en una opción perfecta para mantener tu pH en equilibrio.
  • 6. Aguacates: además de ser deliciosos, los aguacates son alcalinos y están llenos de grasas saludables.
  • 7. Almendras: estos pequeños frutos secos son alcalinos y una excelente fuente de proteínas y grasas saludables. Son perfectos para picar entre comidas.
  • 8. Sandía: una fruta refrescante y alcalina. La sandía es rica en antioxidantes y ayuda a hidratar el cuerpo.
  • 9. Zanahorias: las zanahorias son dulces, crujientes y alcalinas. Son ricas en vitamina A y antioxidantes, ¡perfectas para mantener una piel radiante!
  • 10. Manzanas: por último, pero no menos importante, las manzanas son alcalinas y ricas en fibra. Son una excelente opción para un snack saludable.

¿Cuál es el alimento más alcalino que existe?

Según los defensores de la dieta alcalina, las verduras de hoja verde encabezan la lista. Esto incluye verduras como la espinaca, la col rizada y la lechuga. Estas verduras son ricas en nutrientes y tienen un alto contenido de clorofila, lo que les da su característico color verde.

¿Qué hacer para alcalinizar el cuerpo?

En primer lugar, es importante incluir una buena cantidad de alimentos alcalinos en nuestra dieta. Las verduras de hoja verde, como la espinaca y la col rizada, son excelentes opciones. También puedes agregar ajo y cebolla, que pertenecen a la familia de las allium, y las verduras crucíferas como el brócoli y la coliflor. Estos alimentos no solo son deliciosos, sino que también ayudan a alcalinizar tu cuerpo.
Otra práctica que puede favorecer el equilibrio ácido-base es limitar el consumo de alimentos ácidos. Esto incluye carnes, productos lácteos y granos. No es necesario eliminarlos por completo de tu dieta, pero tratar de reducir su consumo puede marcar la diferencia.
Además de una alimentación adecuada, es importante mantenerse hidratado. Beber suficiente agua ayuda a eliminar las toxinas y a mantener un pH equilibrado en tu cuerpo. También puedes optar por agua con limón, que se considera alcalinizante.
El ejercicio regular también puede ser beneficioso para alcalinizar tu cuerpo. El sudor que producimos durante la actividad física ayuda a eliminar los ácidos acumulados en nuestro organismo. Así que no olvides incluir una rutina de ejercicio en tu estilo de vida saludable.
Por último, es fundamental reducir el estrés en nuestras vidas. El estrés crónico puede tener un impacto negativo en nuestro pH y en nuestra salud en general. Busca actividades que te ayuden a relajarte, como practicar yoga, meditar o simplemente disfrutar de un buen libro.

¿Cómo puedo saber si mi cuerpo es ácido o alcalino?

  • 1. Observa tus síntomas: Algunos defensores de la dieta alcalina creen que ciertos síntomas pueden indicar un cuerpo ácido, como fatiga, piel opaca, mal aliento y problemas digestivos. Si experimentas estos síntomas de manera recurrente, podría ser una señal de que necesitas hacer algunos cambios en tu dieta.
  • 2. Evalúa tu dieta: La teoría detrás de la dieta alcalina es que ciertos alimentos pueden afectar el pH de tu cuerpo. Según esta teoría, debes evitar alimentos ácidos como carnes, productos lácteos y granos, y centrarte en alimentos alcalinos como frutas, verduras y alimentos ricos en fibra. Si tu dieta es principalmente ácida, es posible que desees considerar hacer algunos ajustes.
  • 3. Prueba el pH de tu orina: Si bien el pH de la orina no refleja directamente el pH de tu cuerpo, algunas personas creen que puede dar una indicación general. Puedes comprar tiras de pH en la farmacia y probar tu orina para ver si es ácida o alcalina. Sin embargo, recuerda que esto no es una prueba científica y no debe ser considerado como un diagnóstico médico.
  • 4. Consulta a un profesional de la salud: Si estás preocupado por el pH de tu cuerpo, lo mejor que puedes hacer es hablar con un profesional de la salud, como un médico o un dietista registrado. Ellos podrán evaluar tu situación de manera más precisa y proporcionarte recomendaciones basadas en evidencia científica.